“Vamos a estar de moda en el planeta tierra, aquí los proveedores
de orgánicos vendrán a encontrarse con compradores de orgánico”,
dijo Clemente Cruz Sosa, líder de la iniciativa el primer día
que se instaló el Tianguis Orgánico en el Jardín
del Pochote.
Poco más de un año después distintas organizaciones
comunitarias y productores dedicados al cultivo, elaboración o
procesamiento de productos orgánicos siguen ofreciendolos todos
los fines de semana de 10 a 17 horas.
Los comerciantes expenden productos como miel, agua de manantial, queso
de cabra, frutas y verduras, café, chingre (bebida de caña),
hongos y frutas deshidratadas, mezcal, shampoo, crema, jabón, plantas
de ornato, cajeta, pasteles, yoghurt y tejate. De igual modo, se han integrado
artesanos que ofrecen textiles y barro, de varias comunidades del estado
de Oaxaca.
Convocados por el pintor juchiteco Francisco Toledo, a través del
Patronato Prodefensa del Patrimonio de Oaxaca (PRO-OAX), todos aquellos
que productores de orgánicos, muchas veces sin saberlo, buscan
recibir un precio justo por un esfuerzo basado en prácticas de
cultivo sin agentes agroquímicos ni saborizantes o conservadores
sintéticos que en un mercado convencional no tendrían el
valor que merecen, aparte de ser benéficos para la salud y el ecosistema.
Los pequeños productores que siembran variedades criollas enfrentan
enormes desventajas en comparación las de agricultores de gran
escala que aplican agroquímicos y usan maquinaría agrícola
que consume grandes cantidades de energéticos no renovables que
contaminan y calientan la tierra.
El líder de la iniciativa afirmó que en el proceso han ido
organizando, haciendole “como le hacen los que si la hacen”,
reuniendo todos los conocimientos necesarios para impulsar el desarrollo
y posicionamiento de los productos en el mercado.
Es necesario, dijo, evidenciar que Oaxaca es una potencia mundial debido
a su biodiversida. Y agregó, “hay muchas opciones de agricultura
sana y limpia y esta es la oportunidad de llegar al mundo y ofrecer productos
exquisitos”.
Con una iniciativa que busca trascender en futuras generaciones que consideraban
que ser campesino era algo equívoco y sin futuro, ahora esta visión
ecológica, plantea la reconsideración de que ser campesino
es rentable. De tal modo, que comulgando con esa creencia, se han logrado
reunir a un promedio de 60 productores, agricultores, horticultores, ganaderos,
avicultores, apicultores, entre otros, que trabajan de manera orgánica.
Hoy estos grupos siguen invitando a que la gente asista y pueda ser participe
de esta iniciativa que nos ofrece productos orgánicos y una vida
más saludable, ya que los químicos usados en la producción
de algunos alimentos no orgánicos se van almacenado en nuestros
cuerpos y son de difícil desecho, además de que su producción
daña al medioambiente.
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