By Janet Stanley
Justo a la vuelta de la esquina del mercado de la Merced, en una transitada
calle, se encuentra el Centro de Aprendizaje, indicado por un anuncio.
Tiene una fachada no muy llamativa y cientos de peatones pasan ahí
cada día sin ninguna idea de los pequeños milagros que se
llevan a cabo dentro todos los días.
La gente que visita Oaxaca quedan encantados del color y la cultura que
aquí encuentran, Adoran la comida y el eterno clima primaveral.
Pero se abruman con la pobreza que encuentran en casi todas las esquinas.
Es un poco complejo tratar de entender todos los problemas que rodean
a la gente pobre en esta parte de México.
El centro de Aprendizaje ha decidido hacer algo, ayudando a un joven a
la vez. La prioridad es permitir a estudiantes de recursos limitados a
continuar su educación, para lograr esto deben ser flexibles e
innovadores.
La parte de enfrente del Centro es un salón de clases donde, todos
los días, hay profesores particulares disponibles para ayudar a
estudiantes de preparatoria que tienen problemas con alguna materia. Mientras
algunos están siendo ayudados con química, otros pueden
estar tomando un curso de mecanografía en computadora. Otros pueden
estar investigando en el Internet. Ayudar a los jóvenes que no
pueden recibir ayuda de sus padres o familia, por la razón que
sea, es parte de lo que se hace aquí. Pero el Centro de Ayuda es
mucho más.
Muchos jóvenes tienen que dejar sus hogares en los pueblos de
Oaxaca para continuar sus estudios. Vienen a la ciudad porque no hay posibilidad
de continuar sus estudios en sus localidades. Gary Titus de el Centro
de Aprendizaje explica: “La gente de los pueblos no conocen nada
más que la vida en el campo. Son muy competentes y capaz en sus
propios ambientes, pero vienen a la ciudad y se encuentran perdidos. No
tienen idea sobre qué clases de trabajos están disponibles
o cómo continuar su educación. Asumen que la educación
media no es posible para ellos porque no tienen dinero y ninguna idea
de cómo superar esto. Una de las cosas que hacemos es trabajar
en este problema”.
Bob Anyon, voluntario en el centro, agrega: “Hablamos de esto todo
el tiempo. La gente no sabe lo que ella no sabe. Una de las cosas importantes
que el Centro hace es compartir las experiencias de grupo. La gente que
trabaja aquí viene de ambientes similares a los estudiantes que
están buscando ayuda. Comparten lo que han aprendido.”
El personal del Centro de Aprendizaje son jóvenes que son las
historias de éxito. Todos son graduados o estudiantes de la Universidad
El centro que aprende es proveído de personal por la gente joven
que es las historias del éxito. Todos son ahora graduados o estudiantes
de la Universidad. Están regresando la ayuda que les fue proporcionada
en el momento que la necesitaron. El personal escribió su propia
misión, la primera parte dice: “Somos una organización,
de jóvenes, sin fines de lucro. Promovemos la educación
y compartimos experiencias en orden de alcanzar un desarrollo académico
y personal para estudiantes de bajos recursos”.
Desde su inauguración formal en Marzo de 2005 el Centro de Aprendizaje
ha ayudado a estudiantes a encontrar trabajo, investigar escuelas y decidir
en carreras universitarias. Dan trabajo y ayudan a encontrar becas disponibles.
Patrocinan y dan hospedaje y alimentación a jóvenes que
llegan de los pueblos en los alrededores, ayudan en las tareas difíciles
de la escuela. Lo más importante, escuchan y entienden las necesidades
de cada individuo. Los ayudan a analizar la situación de cada uno
y los asisten a convertir tropiezos en oportunidades. Titus dice, “Cada
persona viene con una situación y un punto de vista diferente.
Cada uno tiene sus propias capacidades, nosotros solo ayudamos a identificarlas.
Este año el centro espera ayudar a más estudiantes. Se están
esforzando en hacer conocer que la ayuda está disponible a través
de recomendaciones de los propios alumnos y con maestros de preparatoria;
se espera crecer a su máxima capacidad de trabajar con 20 alumnos
por día. Asesorando, apoyando, escuchando y entendiendo como emerge
cada pequeño milagro emerge y que las puertas están abiertas
a jóvenes de Oaxaca.
El centro de aprendizaje está instalado de una manera que genera
un ingreso continuo para ayudarlo a sostenerse. Hay habitaciones y un
departamento disponible para rentar a turistas que vienen a Oaxaca. Las
habitaciones son brillantes y limpias. Cada habitación tiene su
propio baño y acceso al patio. Los desayunos se incluyen en el
costo d las habitaciones pero no del departamento que tiene su propia
cocina. El dinero que genera lamenta de las habitaciones sostiene el Centro
de Aprendizaje y es vital para su operación.
Si usted tiene amigos o familiares que estén planeando un viaje
a Oaxaca, por favor considere recomendar el Bed and Breakfast en el Centro
de Aprendizaje.
También están en busca de voluntarios, cada uno tiene algo
que ofrecer. Si usted tiene algunas horas por semana disponibles, por
favor contáctelos en 515-0122. Murguia 703, Centro, Oaxaca
En este momento necesitan computadoras, si usted tiene aguna para donar
por favor considere el Centro de Aprendizaje. Por supuesto, donaciones
en efectivo son siempre bienvenidas. Puede contruibuir directamente, ayudar
a patrocinar a un estudiante o pagar los honorarios de un profesor particular
Para mayor información visite el sitio de el Centro de aprendizaje:
www.learningcenteroaxaca.com
|