Askari Mateos
Cempazuchil, mezquite, añíl, curcuma, muicle, rubia, alazor
y grana cochinilla son algunos de los elementos naturales que el hombre
ha utilizado desde cientos de años atrás para dar color
a la vida.
En el antiguo reino mixteco surgió un pequeño animalito
llamado por los españoles grana cochinilla; Nocheztli (sangre de
nopal) por los antiguos mexicanos; y Dactylopius coccus Costa, por los
científicos.
La Leyenda Antigua
Aunque poco se sabe de su origen, existe una leyenda que narra que alguna
vez dos dioses pelearon una cruenta batalla por la posesión de
un campo de nopales, y que fue la sangre de sus cuerpos, producto de su
encarnizada lucha, la que salpicó las pencas de los nopales, confiriéndoles
la posibilidad de transmitir a las posteridad la “tinta que circulaba
por su venas”.
Si bien esta es una leyenda más de los mixtecos, las culturas mesoamericanas
conocían muy bien la grana cochinilla y una prueba de ello es el
vasto conglomerado de términos referentes al insecto, ya que en
mixteco se le denominó indico y en zapoteco bi-aa o bi-yaa. Asimismo,
las 300 mil familias que la cultivaban conocieron las diferencias entre
la cochinilla cultivada (grana fina) y la cochinilla silvestre (grana
corriente), mismas que en nahuatl recibieron los nombres de nocheztli
e ixquimiliuhqui respectivamente. Después del oro y la plata, venía
la grana cochinilla, exclusiva de la zona mixteca oaxaqueña.
El Análisis Científico
Estos dos tipos de cochinillas que acertadamente distinguieron los antiguos
mexicanos, han sido objeto de constantes modificaciones taxonómicas,
y un ejemplo es el caso de la nomenclatura de la grana cochinilla cultivada,
la cual Linneo en 1758 clasificó como Coccus cacti. Pero tal denominación
fue considerada como errónea por Cockerell en 1899, quien asentó
lo siguiente: "El insecto descrito como Coccus cacti por Linneo que
él recibió de Daniel Rolander, es un monoflébido.
La descripción de Linneo es lo suficientemente completa como para
demostrar que su insecto no era la cochinilla del nopal. Por otro lado,
Burmeister en 1839 describió a la cochinilla fina como Pseudococcus
cacti, pero O. Costa en 1835, es decir, cuatro años antes, ya la
había denominado Dactylopius coccus, por lo que este nombre se
ha mantenido valido hasta nuestros días. Morrison aclaró
que el insecto denominado por Linneo como Coccus cacti, en la actualidad
es un cóccido de la subfamilia Monophlebinae (Margarodidae) del
género Protortoria.
Distintos Usos
En nuestros días el ácido carmínico extraído
de la grana cochinilla es formulado en compuestos como lacas y carmines
que se utilizan ampliamente para dar color a diversos alimentos, bebidas,
fármacos, cosméticos, textiles y artesanías, entre
otras cosas.
Tlapanochestli
En Oaxaca, a sólo 15 minutos de la ciudad capital, en el poblado
de Santa María Coyotepec, se encuentra una granja de cultivo de
grana cochinilla llamada Tlapanochestli, un proyecto independiente fundado
en 1986 que adquiere su nombre de los vocablos Tlapalli (color), Noch
(tuna o nopal) y Estli (sangre).
En este espacio también se cultivan, en pequeña escala,
gusanos de seda, borregos y algodón coyuchi para extraer hilos,
además de colorantes naturales como el añíl (índigo),
muitle (verde azulado), achiote (rojo).
Distintas comunidades del estado acuden a Tlapanochestli para recibir
asesoría en el cultivo de la grana, pues una de las funciones de
este lugar es la capacitación en el cultivo y la difusión
del conocimiento de la grana cochinilla y sus distintos usos, de tal forma
que imparten talleres de teñido y talleres para niños en
donde aprenden y se divierten. De igual modo, brindan apoyo a instituciones
como el Instituto Politécnico Nacional (IPN) en sus proyectos biológicos.
El Cultivo
No se sabe exactamente la antigüedad del cultivo de la cochinilla;
sin embargo, Clavijero y Humboldt suponen que data del llamado período
Tolteca, que corresponde al siglo X. Pero fue durante la época
de la Colonia cuando su cultivo alcanzó su máximo florecimiento
en México, el cual decayó por diversas causas hacia el inicio
y mediados del siglo XIX, entre las que destacó, la aparición
de los colorantes sintéticos.
En nuestros días existen 150 variedades de nopal, en casi todas
ellas es posible el cultivo de la grana cochinilla, pero el más
usado es el nopal cuyo nombre científico es Opuntia Indicamil.
Actualmente, la coccidocultura (cultivo de la grana cochinilla) en México
se encuentra en el inicio de una segunda etapa de producción, misma
que mayormente se realiza bajo el sistema de nopaloteca. Sin embargo,
la explotación del insecto aún se considera incipiente,
ya que el área de nopal plantado para este propósito es
alrededor de 100 ha.
En Tlapanochestli se cultiva la grana cochinilla de manera tradicional,
pero de igual manera se desarrolla un proyecto controlado que sólo
es posible si se cuenta con una nopalera grande, pues hay que tomar algunas
piezas para sembrarlas en tierra abonada.
El proceso controlado consiste en poner en pequeñas canastillas
denominadas nidos zapotecos, usados desde siglos atrás, hembras
oviplenas limpias, las cuales infestarán los nopales. Estas salen,
caminan, y se quedan en donde más les gusta para esperar a ser
fecundadas por el macho, un insecto volador, sexualmente diferenciado
que muere una vez que cumple su función fecundadora.
El ciclo completo dura 3 meses y se mantienen los nopales a 27 grados
centígrados; una vez que este termina la cochinilla producida esta
en condiciones plenas para infestar otros
nopales o para ser secadas y tenerlas como materia prima.
La Actualidad
El desarrollo de este tipo de proyectos productivos de cultivo de colorantes
naturales, es un ingreso extra para muchas familias en las comunidades,
los cuales no las hacen ricas, pero sí les brinda la oportunidad
de generar ciertas ganancias.
En nuestros días hay un mercado bastante amplio en Europa para
los colorantes naturales, sin embargo, siendo Oaxaca el origen ancestral
de la grana ha atraído a muchos depredadores, de tal suerte que
en los últimos años Perú ha entrado al mercado de
la grana posicionando su producto a un menor precio, pues carecen de saqueadores.
El precio actual de venta por kilo de la grana cochinilla oscila entre
50 y 80 dólares, y su comercialización está adquiriendo
mayor fuerza, pues los científicos ha comprobado que los colorantes
artificiales son peligrosos para el organismo, así que la industria
mundial está mirando nuevamente a este producto milenario: la sangre
de los dioses.
tlapanochestli@infosel.net.mx
www.aztecacolor.com
Telèfono (951) 5510 030
|